
Escándalo en ARSAT: piden indagar al ex titular Facundo Leal por presuntas coimas y contrataciones irregulares
Pedro Miguel Massola
Lo que comenzó como una investigación por el presunto faltante de equipamiento tecnológico de alta complejidad en ARSAT terminó abriendo una puerta hacia un universo mucho más oscuro.
En los allanamientos realizados al ex presidente de ARSAT, Facundo Leal, los investigadores no solo encontraron más de 2,4 millones de dólares en efectivo y diversas drogas. También descubrieron un verdadero arsenal de dispositivos de vigilancia y espionaje que ahora son analizados por peritos judiciales.
Dentro de una valija hallada durante los procedimientos, la Policía Federal secuestró 19 equipos especialmente diseñados para tareas de monitoreo encubierto. Había cámaras ocultas en anteojos, una llave de automóvil, una lapicera, un control remoto y hasta un mouse de computadora. También encontraron micrófonos camuflados capaces de registrar conversaciones sin levantar sospechas.
El hallazgo más inquietante incluyó un detector de radiofrecuencia para localizar cámaras y micrófonos espía, un mini GPS con rastreo satelital y capacidad de escucha ambiental, además de un teléfono satelital Iridium 9555, considerado uno de los sistemas de comunicación más avanzados del mundo.
Los investigadores también secuestraron un inhibidor de señal, un dispositivo capaz de bloquear comunicaciones celulares, conexiones Wifi y sistemas GPS dentro de un área determinada, una herramienta habitualmente asociada a operaciones especiales de seguridad e inteligencia.
Todos los equipos fueron puestos bajo peritaje para determinar si almacenan información, grabaciones o registros que puedan aportar nuevas pistas a la causa.
La investigación está a cargo del fiscal federal Fernando Domínguez y del juez federal Lino Mirabelli. Los funcionarios judiciales buscan establecer el origen del dinero encontrado, su posible relación con maniobras de corrupción dentro de ARSAT y el rol que pudieron desempeñar los dispositivos de espionaje hallados durante los operativos.
La causa se inició por el presunto robo de equipamiento tecnológico perteneciente a la empresa estatal. Sin embargo, los allanamientos realizados en el departamento que Leal posee en Palermo y en una vivienda de Mendoza terminaron revelando un escenario mucho más complejo.
En la propiedad de Buenos Aires fueron secuestrados más de 650 mil dólares, cocaína y drogas sintéticas. En Mendoza aparecieron cerca de 1,7 millones de dólares adicionales.

Mientras permanece detenido sin posibilidad de fianza en dependencias de la Policía Federal, una pregunta comienza a tomar fuerza entre los investigadores: ¿para qué necesitaba un exfuncionario semejante estructura de vigilancia encubierta?
La respuesta podría abrir un nuevo capítulo en uno de los escándalos más sensibles que enfrenta la administración nacional.


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