
Argentina en: el ajuste, la apertura y la transformación tecnológica. ¿Quién pone el cuerpo?
Pedro Miguel MassolaPero el fenómeno no puede explicarse por una sola causa.

Reforma laboral y mayor flexibilidad
En el último año se avanzó en modificaciones normativas que amplían herramientas para la contratación y desvinculación laboral. Entre los cambios se destacan:
Incentivos para la regularización de empleo no registrado.
Nuevas figuras contractuales.
Reducción de sanciones vinculadas a litigios laborales.
Mecanismos alternativos de indemnización mediante fondos de cese.
El objetivo declarado del Gobierno es reducir la “industria del juicio”, bajar costos laborales y fomentar la contratación. Sin embargo, en un contexto recesivo, mayor flexibilidad puede traducirse también en mayor facilidad para reducir plantillas cuando la actividad cae.
En términos prácticos, en un escenario de ajuste, el empleo suele ser la variable que primero absorbe el impacto. ¿Quién pone el cuerpo? Los trabajadores.
Apertura comercial y presión competitiva
La liberalización de importaciones incrementó la competencia en distintos sectores. En industrias con alta carga impositiva, costos financieros elevados y baja escala productiva, competir contra bienes importados resulta complejo.
Esto no implica necesariamente dumping generalizado, pero sí evidencia un problema estructural de competitividad. En algunos rubros manufactureros, la presión externa se suma a la caída del consumo interno. Al caer el consumo la industria nacional produce menos. ¿Quién pone el cuerpo? Los trabajadores.
Automatización y cambio tecnológico
La incorporación de procesos automatizados, robótica y digitalización reduce la necesidad de mano de obra intensiva. La producción moderna requiere menos operarios y más perfiles técnicos especializados.
Este fenómeno no es exclusivo de Argentina. Es una tendencia global. Sin embargo, en economías con baja reconversión laboral, el impacto social es mayor. ¿Quién poner el cuerpo? Los trabajadores.
Recesión y caída del mercado interno
Durante 2024 la actividad económica se contrajo. La reducción del poder adquisitivo afectó comercio, construcción e industria. Muchas empresas enfrentaron caída de ventas y aumento de costos, lo que derivó en suspensiones y despidos. ¿Quién pone el cuerpo? Los trabajadores.
Seguridad y conflictividad social
El Gobierno sostiene que busca garantizar el orden público ante manifestaciones. Diversas organizaciones sociales y sindicales, por su parte, advierten sobre una mayor firmeza en los protocolos de seguridad frente a protestas.
El debate público se polariza entre quienes consideran necesario disciplinar el gasto y quienes advierten sobre el costo social del ajuste. Cuando infantería disciplina...¿Quién pone el cuerpo? Los Trabajadores.
Una realidad compleja
No existe evidencia de una conspiración coordinada entre todos los niveles institucionales para perjudicar deliberadamente a sectores vulnerables. Pero... existe un modelo económico que prioriza:
Equilibrio fiscal.
Desregulación.
Apertura comercial.
Reducción del rol del Estado.
Hoy el impacto más visible recae sobre trabajadores que pierden estabilidad en un contexto de transición económica profunda.
Más allá del debate ideológico
La discusión central no es solamente política. Es social y productiva.
¿Cómo se protege a quienes quedan fuera del sistema?
¿Cómo se genera empleo en un contexto de automatización creciente?
¿Cómo se equilibra competitividad con cohesión social?
Las cifras son frías. Pero detrás hay familias reorganizando presupuestos, comercios vendiendo menos y trabajadores buscando oportunidades en un mercado más incierto.
Informar con veracidad implica reconocer la complejidad: hay decisiones económicas deliberadas, hay efectos sociales concretos y hay una transición en marcha cuyo resultado aún no está definido.
El desafío es que el orden macroeconómico no se construya sobre un deterioro estructural del tejido social.






