La Mega Radio


Calculando ediciones...
Cargando fecha...

Zurro defendió la expropiación de Argenflora y cuestionó con dureza a referentes de la oposición

El intendente de Pehuajó respaldó la ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante y acusó a sectores opositores de desconocer la Constitución, la Ley Orgánica Municipal y la jurisprudencia vigente
12/01/2026Justo ChavalliJusto Chavalli
611621654_1425244602297753_8657397782317012415_n

El intendente Pablo Zurro salió al cruce de las críticas formuladas por concejales y dirigentes de la oposición tras la aprobación de la ordenanza que declara de utilidad pública los terrenos pertenecientes a la firma Argenflora, una sociedad actualmente inactiva. En un extenso pronunciamiento público, el jefe comunal defendió la legalidad del procedimiento y cuestionó con dureza lo que definió como “desinformación jurídica” promovida desde sectores minoritarios del arco opositor.

Zurro sostuvo que el municipio actuó dentro del marco constitucional y legal, recordando que la autonomía municipal —reconocida por la Constitución Nacional y la Ley Orgánica de las Municipalidades— habilita a los Concejos Deliberantes a dictar ordenanzas con jerarquía de ley formal y material, incluyendo la declaración de utilidad pública con fines expropiatorios.

En ese sentido, citó doctrina clásica del derecho público argentino, como Joaquín V. González y Germán Bidart Campos, además de jurisprudencia provincial que reconoce la potestad expropiatoria municipal. También mencionó fallos como Municipalidad de Malvinas Argentinas c/ Llopis, donde se ratifica que negar esa facultad implicaría vaciar de contenido la autonomía municipal.

El intendente afirmó que los terrenos de Argenflora se encuentran abandonados desde hace años y que en ese predio se detectaron irregularidades inmobiliarias, ventas ilegales de lotes, ocupaciones precarias y un riesgo hídrico significativo. Según explicó, la intervención del Estado municipal apunta a ordenar la situación dominial, prevenir estafas y avanzar en obras que protejan a los vecinos de inundaciones.

Zurro también apuntó contra dirigentes vinculados a espacios liberales y radicales, a quienes acusó de oponerse a la medida por razones políticas y no técnicas. “No están defendiendo producción ni trabajo, sino una sociedad inactiva y un esquema de desorden que perjudica a las familias”, afirmó.

Finalmente, el jefe comunal ratificó que el proceso expropiatorio seguirá los pasos previstos por la ley: declaración de utilidad pública, indemnización justa y toma de posesión, y aseguró que la gestión continuará avanzando “con la Constitución y la Justicia como respaldo”.

614421066_1428368365318710_5555302632678914608_n

𝐀𝐑𝐆𝐄𝐍𝐅𝐋𝐎𝐑𝐀: 𝐄𝐋 𝐇𝐎𝐌𝐄𝐍𝐀𝐉𝐄 𝐀 𝐄𝐒𝐏𝐄𝐑𝐓 𝐘 𝐄𝐋 𝐑𝐄𝐓𝐎𝐑𝐍𝐎 𝐃𝐄𝐋 𝐅𝐀𝐍𝐃𝐎𝐌 𝐓𝐄𝐑𝐑𝐀𝐏𝐋𝐀𝐍𝐈𝐒𝐓𝐀 𝐃𝐄 𝐀𝐋𝐄𝐉𝐀𝐍𝐃𝐑𝐎 𝐍𝐀𝐏𝐔𝐑𝐈́
(¿𝑠𝑒𝑐𝑢𝑒𝑙𝑎𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑚𝑝𝑎ñ𝑎 𝑑𝑒 𝑃𝑎𝑙𝑖𝑡𝑜 𝑂𝑟𝑡𝑒𝑔𝑎?)


Mientras seguimos gestionando para el crecimiento de Pehuajó, nos encontramos con los vendehumo de siempre, desde un monobloque que parece haber cursado Derecho Constitucional en el estudio Torrallardona & Goldenberg. La reciente ordenanza de expropiación de los terrenos de Argenflora desató una catarata de desvaríos en redes sociales y medios locales, donde el concejal Nicolás Vescovo, claramente dirigido políticamente por su 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗼𝗿 𝗔𝗹𝗲𝗷𝗮𝗻𝗱𝗿𝗼 𝗡𝗮𝗽𝘂𝗿𝗶́ 𝘆 𝗹𝗮𝘂𝗱𝗮𝗱𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗠𝗮𝗻𝘂𝗲𝗹 𝗣𝗼𝗹𝗼, quien haciendo las veces de Sancho Panza posmoderno acompaña los 𝗾𝘂𝗶𝗷𝗼𝘁𝗲𝘀𝗰𝗼𝘀 𝗽𝗹𝗮𝗻𝘁𝗲𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝐍𝐢𝐜𝐨𝐥𝐚́𝐬 𝐕𝐞𝐬𝐜𝐨𝐯𝐨 𝘂𝗻𝗮 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗰𝗶𝗲 𝗱𝗲 𝗗𝗼𝗻 𝗤𝘂𝗶𝗷𝗼𝘁𝗲 𝗲𝗺𝗯𝗿𝗶𝗮𝗴𝗮𝗱𝗼 de la pampa húmeda agita sus fantasías y fantasmas, fruto del resentimiento. Propio y ajeno.


Vescovo, a la manera de un Quijote de impronta kafkiana y con la mecánica de un automaton encantado, se limita a reproducir —como mantra casquivano— los dictados de Torralladorna y Alejandro Napurí, sin evidencia de comprensión ni atisbo alguno de comprensión. Y en el centro de esa quimera, la voz no opera como herramienta de pensamiento, sino como vehículo de transmisión: se oyen consignas que pasan de una boca a otra sin someterse al tamiz de la crítica. Si un Fenrir simboliza la fuerza ciega que muerde cadenas sin entender qué sostienen, aquí la analogía sirve para describir un modo de intervención: ruptura y énfasis sin comprensión del armazón conceptual. En definitiva, la pieza se completa con la reiteración de los dictados de Torralladorna y Alejandro Napurí, sin evidencia de elaboración propia.

615620165_1428371745318372_910150236399889858_n
Pero no nos sorprende. Estamos ante un caso palmario de terraplanismo jurídico. Niegan la ley, niegan la jurisprudencia y niegan la realidad con la misma convicción con la que, en otros ámbitos, alguno de ellos niega la esfericidad de la Tierra. Amén de cumplir con su trabajo y leer las ordenanzas.


Para ilustrar el grado de afiebramiento de quienes dicen que “no se puede expropiar por ordenanza”, voy a compartir algunos conceptos de derecho municipal básico que -seguramente- Torrallardona no les comentó (supongo que por no conocerlos), y a ver si de esta manera y por fin logran comprender la naturaleza de la administración pública. Al respecto de la autonomía municipal, Joaquín V. González refirió: “(...) sus facultades son tan extensas cuanto alcanzan a comprender las palabras, interés y servicios locales, funciones administrativas y económicas, intereses morales y materiales de carácter local. (...) Respecto de su posición en el Estado o Provincia, los hay de dos formas: los que son sólo una rama administrativa y política del gobierno, y los que tienen existencia más separada y distinta de éste. Pero bajo todas sus especies y con todas sus imperfecciones, las municipalidades constituyen ‘gobiernos’ o ‘poderes’ circunscriptos al territorio que se les ha señalado” (González, 1897, pp. 721-722). VER LINK


¿Leyeron bien? “Gobiernos” o “poderes”. No meras oficinas administrativas, como cree el terraplanismo local. Bidart Campos, a quien seguramente Vescovo desconoce -y tal vez un par más también-, dijo: “nos enrolamos en la tesis que reconoce al municipio como la forma primaria de descentralización política -y no sólo administrativa-. Cabe, pues, hablar de un verdadero “gobierno” municipal en sentido político, con una genuina autonomía (...). Si la constitución habla de “asegurar” el régimen municipal, tenemos base más que suficiente para concebir al municipio como una entidad de derecho público políticamente descentralizada y autónoma (...)” (Bidart Campos, 1972, p. 138) VER LINK 


Pero claro, pedirle rigor técnico a este grupo es pedirle peras al olmo o más difícil aún sería como que logren un triunfo electoral. ¿Quiénes son los que gritan “comunismo”? Son los mismos que integran 𝕖𝕝 𝕔𝕝𝕦𝕓 𝕕𝕖 𝕔𝕠𝕞𝕡𝕚𝕟𝕔𝕙𝕖𝕤 𝕕𝕖 𝔸𝕝𝕖𝕛𝕒𝕟𝕕𝕣𝕠 𝕟𝕒𝕡𝕦𝕣𝕚́. El mismo Napurí que, con su habitual desconexión de la realidad, pronostica catástrofes electorales para nuestra gestión cada dos años. Todavía resuenan sus frases célebres, asegurando que “no lo van a dejar dormir a Zurro” y vaticinando que “las elecciones las van a perder”. La historia, y las urnas, se encargaron de ubicarlo en su lugar: la irrelevancia. Napurí debería nacer de nuevo para quitarme el sueño.


Sin embargo, Napurí es el conductor y armador del terraplanismo local. Fue él quien, en una entrevista en Radio Del Sol el 11/04/2023, nos presentó a su "joya" política: “Tenemos buenos candidatos, a la par mía está siempre Nicolás Vescovo... Nosotros tenemos a Nicolás Vescovo, considero que es alguien ideal para ser candidato, es un matemático con un currículum muy bueno, es ideal para el cambio que necesitamos en Pehuajó”. VER LINK


Ahí lo tienen al "matemático ideal" que nos vendió Napurí. Tanto currículum, tanta pompa académica, para que su gran aporte legislativo sea discutir una ordenanza sin saber contar. Napurí nos prometió un técnico brillante para "el cambio", pero nos entregó a un defensor de empresas fantasmas de poca monta. Si esa es la "idoneidad" que Napurí pondera, no nos sorprende que su armado político sea un castillo de naipes sostenido por el rencor.
Y lo más grotesco de este "cambio" que pregonaban es dónde terminó. Al "candidato ideal" de Napurí no le dio la nafta para competir con ideas propias, tuvo que entrar por la ventana, escondido en la lista de los radicales. Napurí arrugó y mandó a su pupilo a refugiarse en las estructuras de la política que dicen combatir. Vendieron un león libertario y enchufaron un furgón de cola del radicalismo local. Tanto humo para terminar siendo un engranaje más del centenario Partido Socialdemocrata que tanto critican por redes, pero a la que abrazan desesperados con tal de ligar una banca.


El "matemático ideal" de Napurí es el que hoy desconoce la Constitución Nacional. Pero el problema no es solo su enemistad con el idioma español, es la compañía. La banda que están armando. No podemos olvidar que este grupo —Vescovo, Napurí, Polo— fue parte fundante del espacio de José Luis Espert, queriendo “mojar” en la estructura de "Avanza Libertad"; luego les fue mal y lloran por la herida. ¿Se acuerdan de Espert? Sí, el mismo cuya candidatura implosionó por el "narcoescándalo" de Fred Machado y lo bajaron de la candidatura. El vínculo con Fred Machado volvió insostenible su armado cuando se descubrió que el financista de la campaña, detenido por narcotráfico, les prestaba los aviones. A Espert lo bajaron porque, como trascendió en medios nacionales: "Las inconsistencias del ahora excandidato para explicar su relación con un condenado por narcotráfico ya estaban impactando en las encuestas".


Ahí están las fotos: Vescovo, Polo, Napurí, Espert. ¿Ese es el modelo de "libertad" que proponen? ¿La libertad de volar en los aviones de Machado? Quizás por eso les molesta tanto el Estado presente: prefieren la "libertad" de los negocios oscuros a la regulación pública en favor de los vecinos.
Se suman a esta cruzada del absurdo personajes como Manuel Polo y, por carácter transitivo, la sombra de Daniel Torrallardona, el confaloniero de la guerra contra el idioma español. Al igual que Torrallardona redacta adefesios que insultan a la Real Academia Española, Vescovo y Polo vociferan afirmaciones que insultan al Derecho Administrativo. Son tal para cual: unos destruyen el lenguaje, los otros destruyen la lógica jurídica. Con ecos de Palito Ortega
Para que dejen de hacer papelones, les dejamos caer el peso de la jurisprudencia, a ver si se les acomodan las ideas: "El fallo de San Martín, en decisión con la cual, estimo, cualquier municipalista ha de coincidir, sostiene que la ordenanza es plenamente equiparable a cualquier ley y que las constituciones en ningún lugar requieren un tipo especial de legislación para disponer la declaración de utilidad pública (...). Sostener que las municipalidades no pueden dictar legislación local, o bien que ella tuviese una especie de capitis diminutio, resultaría contrario a la Constitución Nacional" (Pulvirenti, Orlando D. TR LALEY AR/DOC/888/2013). VER LINK 


Y si les quedan dudas, lean el fallo "MUNICIPALIDAD DE MALVINAS ARGENTINAS C/ LLOPIS RICARDO OMAR Y OTRO/A S/ EXPROPIACIÓN DIRECTA" (Sentencia del 11/X/2012): “En ambos casos se trata de reconocer que los municipios, cuando sancionan ordenanzas destinadas a regular cometidos públicos cuyos destinatarios son los ciudadanos y habitantes que pueblan su territorio en cuestiones inherentes a su competencia material, lo hacen con una clara naturaleza legislativa (...) pensar e interpretar una autonomía municipal sin capacidad política e institucional para dictar sus propias normas en el marco de su competencia material y territorial resulta contra natura (...) En otras palabras, dichos entes públicos o son autónomos o no lo son”.


Asimismo, sostiene que "A mayor abundamiento sobre esta cuestión debo mencionar que ya la L.O.M., con anterioridad a la reforma del artículo 77 por la ley 13.101, disponía claramente la potestad de los Concejos Deliberantes para hacer la declaración de utilidad pública a los efectos expropiatorios... Puede observarse entonces que, ya desde el año 1978, podían los municipios proceder a la declaración de utilidad pública a los efectos expropiatorios. Con mayor razón lo pueden hacer hoy que el legislador de la democracia ha terminado por dar a las ordenanzas el carácter de ley formal y material – cfr. art. 77 L.O.M. texto según ley 13.101 – y cuando la Constitución Nacional reconoce el carácter autónomo de los municipios argentinos." VER LINK 


A lo dicho, corresponde recordar el proceso expropiatorio regulado por nuestro sistema jurídico y en versión tiktokera: se declara la utilidad pública en nombre del interés público o social, en un plazo determinado se abona la justa indemnización y se hace de la posesión del inmueble. En fin, el FOMO les gritó “vengan” y ellos fueron… directamente al suelo.


Hablemos claro de lo que el terraplanismo de Pehuajó intenta ocultar bajo la alfombra de sus videos de TikTok. 𝚙𝚛𝚒𝚖𝚎𝚛𝚘, 𝚞𝚗𝚊 𝚌𝚘𝚛𝚛𝚎𝚌𝚌𝚒𝚘́𝚗 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚎𝚕 "𝙈𝘼𝙏𝙀𝙈𝘼𝙏𝙄𝘾𝙊" 𝙑𝙚𝙨𝙘𝙤𝙫𝙤, que parece tener problemas con la aritmética básica: NO SON 4 MANZANAS. Si van a editarse para parecerse a un Max Steel -muñeco-, por lo menos LEAN y TRABAJEN.


Pero lo más grave no es que no sepan contar, sino lo que están defendiendo. Argenflora es una sociedad inactiva con terrenos abandonados hace muchos años. No están defendiendo una fábrica en producción ni puestos de trabajo, ni tierra ociosa están defendiendo una cáscara vacía, y abandonada a su suerte. Y este asunto fue estudiado en profundidad y los resultados demuestran la necesidad urgente de intervenir.


¿Y por qué se toman cartas en el asunto? Porque entre otras muchas cosas esos terrenos de la firma inactiva se ha montado un esquema de graves irregularidades inmobiliarias, donde inescrupulosos vendían lotes que no eran suyos a familias desprevenidas, jugando con el sueño de la casa propia, sumado a ocupaciones irregulares en condiciones muy precarias. Además, esa zona tiene un riesgo hídrico severo: es un área no zonificada, no apta para vivienda en su estado actual, que requiere obras hidráulicas urgentes para evitar que los vecinos se inunden.


Nosotros avanzamos para sanear, ordenar y proteger a la gente del agua y de los estafadores. Ellos se oponen para que siga el caos de la tierra de nadie, que continúen las estafas y que cada uno haga lo que quiera, ¿y “el que las hace las paga”?) Y para colmo, cuestionan la herramienta legal. A esos detractores que dicen que el Municipio no puede tocar nada, les recomendamos sentarse a leer y estudiar, y les adelantamos la egregia opinión de Bayón y González Barlatay, quienes analizaron la jurisprudencia y fueron tajantes: “(...) afirmar que los municipios no se encuentran facultados para expropiar bienes, equivale a impedirles el ejercicio de atribuciones esenciales para satisfacer sus necesidades locales, lo que resulta contrario a los artículos 5º y 123º de la CN (...) la fuerza normativa que posee el artículo 123 de la CN (...) hacen que ella deba funcionar de alguna manera, al menos como principio, guía, o patrón de interpretación para la solución de conflictos (...)” (Bayon y González Barlatay, 2018). VER LINK 


Mismo criterio sostiene Tenaglia, autoridad en la materia, quien al examinar la Ley Orgánica de las Municipalidades no deja lugar a dudas: “las municipalidades pueden ejercer la potestad de expropiar mediante el dictado de la Ordenanza que declare de utilidad pública y sujeto a expropiación el bien que involucre”. Y para que no queden dudas sobre la jerarquía de la norma, remata diciendo: “En efecto, ‘las ordenanzas serán consideradas Ley en sentido formal y material (...)’, de acuerdo con lo dispuesto por el artículo 77 de la Ley Orgánica de las Municipalidades, modificado por la ley Nº 13.101, cumpliéndose con el recaudo exigido por el artículo 3 de la ley Nº 5708 (T.O. 1996) ‘General de Expropiaciones’.” (Tenaglia, I. D. 2016. Ley orgánica de municipalidades de la Provincia de Buenos Aires). VER LINK 


Pero claro, el bienestar de Pehuajó no es prioridad para Manuel Polo, quien todavía sangra por la herida de haber perdido la elección anterior y busca revancha trabando la gestión desde las redes sociales, prefiriendo que la gente se inunde, sea estafada antes que reconocer decisiones útiles.


Y ni hablar de la dupla Napurí-Vescovo, campeones mundiales de la incoherencia. Alejandro Napurí, el "eterno amague", que en 2023 prometía una lista pura y liberal para terminar haciendo la agachada de su vida: negoció meter a Vescovo escondido en la lista de los RADICALES. Tanto discurso "anti-casta" para terminar pidiendo por favor un lugarcito en la boleta de la UCR. Vescovo no es un león, es un concejal que entró por la ventana del aparato radical porque su padrino político no se animó a competir y generó un contubernio para conseguirle un conchabo y/o puestito. Defienden sociedades inactivas, toleran estafas y niegan la ley, todo financiado con la credibilidad prestada de un partido centenario que usan de guarida.


Así que, señores del terraplanismo de Pehuajó y libertarios blue del ridículo: pueden seguir haciendo videos, pueden seguir citando a Venezuela o al comunismo. Nosotros vamos a seguir gobernando con la Constitución en la mano y la Justicia de nuestro lado.
Por otro andarivel, les recomiendo que busquen mejor asesoría jurídica; por ejemplo, a Pablo Abdón Torres Barthe. Este abogado e influencer sabe de derecho y de tributos municipales mucho más que Daniel Torrallardona, que es quien, obviamente, les está pasando letra. Entiendo que, como ya en su propio partido (UCR) no le prestan atención a sus nefandos planteos, se aboca a “ayudar” al equipo conducido por Napurí.


Polo y Vescovo están transitando un camino ya agotado y que, por regla, termina en derrota electoral. La conducción política de Alejandro Napurí y la coordinación técnica jurídica de Daniel Torrallardona siempre conducen a perder juicios y elecciones. Para la parte judicial podrían buscar a Pablo Abdón Torres Barthe y para la 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗲 𝗽𝗼𝗹𝗶́𝘁𝗶𝗰𝗮 𝗮 𝗥𝗼𝗯𝗲𝗿𝘁𝗼 𝗖𝗲𝗻𝘁𝗲𝗻𝗼 𝘆/𝗼 𝗮 𝗣𝗮𝗯𝗹𝗼 𝗟𝗮𝗻𝗶𝗸; seguramente con ellos tengan mejor suerte o, mínimamente, no van a pasar vergüenza. 𝐀𝐁𝐃𝐎𝐍 sabe de derecho y tanto 𝑪𝒆𝒏𝒕𝒆𝒏𝒐 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝑳𝒂𝒏𝒊𝒌 𝒏𝒐 𝒔𝒐𝒏 𝒕𝒆𝒓𝒓𝒂𝒑𝒍𝒂𝒏𝒊𝒔𝒕𝒂𝒔 ni tampoco le declararon la Guerra a la real academia española ni al legado de Miguel de Cervantes Saavedra
O dicho de otro modo: Polo y Vescovo están siendo guiados por dos afiebrados terraplanistas, i.e., Alejandro Napurí para la cuestión política y Daniel Torrallardona para la cuestión judicial. No descarto que, a su vez, Torrallardona esté siendo asesorado por el Dr. Juan Pedro Merbilhaa —y podría ser por Moroni—, pues algunas de las faltas de congruencia y ortografía son groseras hasta para Torrallardona, lo que indica que Moroni puede haber metido sus caranchescas alas.


El camino que los hacen transitar Torrallardona y Napurí está muy probado y agotado; es un camino que termina en derrota electoral y pérdida en las causas judiciales.


Entonces, no es ocioso recomendarles que acudan a dirigentes que, sin perjuicio de que obviamente no son de mi simpatía, por lo menos no los van a hacer quedar en ridículo. Por eso es obvio que, para la parte judicial, 𝐩𝐨𝐝𝐫𝐢́𝐚𝐧 𝐛𝐮𝐬𝐜𝐚𝐫 𝐚 𝐏𝐚𝐛𝐥𝐨 𝐀𝐛𝐝𝐨́𝐧 𝐓𝐨𝐫𝐫𝐞𝐬 𝐁𝐚𝐫𝐭𝐡𝐞; 𝐜𝐥𝐚𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐬 𝐦𝐢𝐥 𝐯𝐞𝐜𝐞𝐬 𝐦𝐚́𝐬 𝐢𝐝𝐨́𝐧𝐞𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐮𝐚𝐭𝐫𝐨 𝐥𝐞𝐭𝐫𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐧𝐨𝐦𝐛𝐫𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐦𝐚́𝐬 𝐚𝐫𝐫𝐢𝐛𝐚, 𝐲 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐦𝐚́𝐬 𝐚𝐬𝐭𝐮𝐭𝐨. 𝐘 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐩𝐨𝐥𝐢́𝐭𝐢𝐜𝐚, 𝐬𝐢 𝐥𝐞𝐬 𝐬𝐨𝐥𝐢𝐜𝐢𝐭𝐚𝐫𝐚́𝐧 𝐚𝐲𝐮𝐝𝐚 𝐚 𝐑𝐨𝐛𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐂𝐞𝐧𝐭𝐞𝐧𝐨 𝐲/𝐨 𝐚 𝐏𝐚𝐛𝐥𝐨 𝐋𝐚𝐧𝐢𝐤 𝐝𝐞 𝐦𝐨𝐯𝐢𝐝𝐚, 𝐬𝐞𝐫𝐢́𝐚𝐧 𝐦𝐚́𝐬 𝐜𝐫𝐢𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨𝐬𝐨𝐬 𝐲 𝐥𝐞𝐬 𝐚𝐡𝐨𝐫𝐫𝐚𝐫𝐢́𝐚𝐧 𝐩𝐚𝐬𝐚𝐫 𝐯𝐞𝐫𝐠𝐮̈𝐞𝐧𝐳𝐚.

Lo más visto