
Molino Pehuajó retoma la venta directa en la ciudad y la región
Molino Pehuajó anunció la reactivación de la venta y distribución directa de harinas 000 y 0000, marca Pehuajó®, en Pehuajó y su zona de influencia.
La Mega Radio
Estado:
Ahora:
Conectados:
A pesar de haber sido aprobada por unanimidad en el Congreso Nacional, la ley de emergencia destinada a Bahía Blanca fue vetada arbitrariamente por Javier Milei, quien desoyó la voluntad popular y rechazó la utilización de fondos ya disponibles para la urgente reconstrucción de la ciudad tras la devastadora inundación.
Regionales24/06/2025
Pedro Miguel Massola
Con reflejos dignos de un ajedrecista que juega con piezas que no son suyas, el presidente Javier Milei vetó la ley de emergencia para Bahía Blanca, aprobada por unanimidad en el Congreso Nacional. La norma preveía asistencia concreta a una ciudad golpeada por una de las peores inundaciones de su historia. El detalle: los fondos existen, pero el gobierno nacional decidió no utilizarlos. ¿Una decisión fiscal? ¿Un gesto político? ¿O simplemente un acto de indiferencia con firma libertaria?
En democracias maduras, los vetos presidenciales se explican con argumentos jurídicos o técnicos. En la Argentina actual, parecen alcanzar con una lapicera, un decreto y una lógica difícil de seguir. Esta vez, la víctima institucional fue Bahía Blanca, una ciudad que —como todos recuerdan— sufrió en diciembre una tormenta devastadora, con registros hídricos sin precedentes en casi un siglo, viviendas arrasadas, servicios colapsados y familias aún en proceso de recuperación.
A instancias del Congreso, se aprobó —con voto unánime— una ley para declarar la emergencia en la ciudad y disponer 200.000 millones de pesos en asistencia directa, subsidios, obras de infraestructura y beneficios fiscales. Un intento de reparación institucional y humana. Pero el presidente decidió vetarla, argumentando que ya existe un fondo para tal fin.
Ese fondo, mencionado por el Poder Ejecutivo como motivo del veto, no se ha ejecutado ni distribuido hasta el momento, según aclaró el intendente local Federico Susbielles, quien remarcó en varias oportunidades que, a pesar de los anuncios oficiales, la reconstrucción real de la ciudad aún no ha comenzado. En palabras del propio jefe comunal:
“Bahía Blanca dio una primera respuesta, se restablecieron servicios básicos, pero la reconstrucción no empezó. Y no podrá hacerse sin el aporte de los tres niveles del Estado”.
Más aún: el ministro bonaerense de Infraestructura, Gabriel Katopodis, recordó que existe un crédito por 200 millones de dólares del Banco Mundial, gestionado durante su paso por la cartera nacional, específicamente orientado a situaciones como la de Bahía Blanca. Según él, ese crédito está aprobado y firmado, pero no se ha ejecutado ni un solo dólar en lo que va de la actual administración nacional.

¿Hay plata? Sí.
¿Hay ley aprobada? Sí.
¿Hay necesidad urgente? También.
¿Y entonces? Hay veto.
Y en este punto, una pregunta que sobrevuela los pasillos del Concejo Deliberante local: ¿qué harán ahora los concejales de nuestra ciudad ante semejante falta de empatía de parte de su gobierno nacional con el pueblo?
¿Seguirán justificando lo injustificable, aplaudiendo de pie al líder que les da la espalda a sus propios vecinos Bahienses?
¿O de una vez por todas se animarán a levantar la voz ?
La oportunidad de demostrarlo está servida. El silencio también será una respuesta.

Quizás estemos ante una nueva ingeniería política: una mezcla de austeridad selectiva, desprecio por el rol estatal y ejercicio de poder sin matices. El problema es que las ciudades no se reconstruyen con discursos, ni con decretos que duermen los fondos. Se reconstruyen con inversión, con decisión y, sobre todo, con presencia del Estado, algo que en esta oportunidad brilla por su ausencia.
Desde el oficialismo nacional se sostiene que no se vetó la ayuda, sino que se reorganizó bajo otras herramientas. Pero los hechos son claros: la ciudad sigue esperando, no pudo reconstruirse, los fondos prometidos y aprobados por ley no llegan, y los instrumentos legales disponibles no se activan. Todo indica que, en esta administración, tener la plata no garantiza que se use, ni siquiera cuando hay una emergencia humanitaria de por medio.
Ironías del presente argentino: el Congreso entero dice sí, el presidente dice no. La ciudad necesita ayuda, el gobierno la niega. Hay fondos disponibles, pero nadie los toca. ¿La respuesta? Tal vez esté en una frase repetida por el presidente desde el inicio de su mandato: “el Estado es el enemigo”. Y como en toda guerra, parece que algunas ciudades también quedan del lado equivocado.

Molino Pehuajó anunció la reactivación de la venta y distribución directa de harinas 000 y 0000, marca Pehuajó®, en Pehuajó y su zona de influencia.

Miles de hectáreas productivas quedaron anegadas en el corazón de la provincia de Buenos Aires. El municipio de 9 de Julio enfrenta una de las peores inundaciones de las últimas décadas, con más de 5 millones de hectáreas afectadas entre campos agrícolas y ganaderos.

Una sesión atravesada por la polémica expuso el impacto del desfinanciamiento a las escuelas técnicas y el riesgo para el futuro productivo local. Concejales de La Libertad Avanza apoyan el recorte del presupuesto educativo sin reparos.

El intendente presentó en redes sociales un ambicioso plan de inversiones para el Hospital Municipal: nueva área de Pediatría y renovación integral de la Terapia Intensiva.

El siniestro se registró el 31 de diciembre por la tarde en una de las celdas del predio. Tres dotaciones de Bomberos Voluntarios trabajaron durante más de dos horas junto a personal municipal. Autoridades destacaron el accionar del operativo.

El siniestro ocurrió el 31 de diciembre por la tarde en un supermercado ubicado a metros de la línea divisoria entre Rivera y Santana do Livramento. Una explosión generó momentos de extrema tensión durante el operativo.