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title: "A 40 años de la tragedia de los “niños de hielo”: una fuga, una tormenta y preguntas que quedaron abiertas"
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description: "El 23 de septiembre de 1986, cuatro chicos de entre 9 y 11 años abandonaron el colegio Padre Liqueno, en plena Pampa de Achala. Seis días después fueron encontrados muertos, cubiertos por la nieve. Décadas más tarde, testimonios de exalumnos y una investigación periodística volvieron a poner bajo la lupa las condiciones en las que vivían los menores internados."
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date_published: "2026-09-23T09:11:00-03:00"
date_modified: "2026-09-23T09:20:27-03:00"
tags:
  - "noticias"
  - "rumores"
author_name: "Pedro Miguel Massola"
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# A 40 años de la tragedia de los “niños de hielo”: una fuga, una tormenta y preguntas que quedaron abiertas

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Hace exactamente 40 años, cuatro niños desaparecieron en las Altas Cumbres cordobesas. Tenían entre 9 y 11 años y eran alumnos internos del colegio rural Padre Liqueno, ubicado a más de 2.000 metros de altura, en la Pampa de Achala.

Sus nombres eran **Mario Oliva, de 9 años; Claudio Gil, de 9; Luis Peralta, de 11; y Cristian Rodríguez, de 11**.

La tarde del **23 de septiembre de 1986**, los cuatro abandonaron el establecimiento y emprendieron el camino hacia el sur. Según la reconstrucción posterior, pretendían llegar hasta la ruta, a unos 15 kilómetros de distancia.

Lo que inicialmente fue presentado como la desaparición de cuatro alumnos que se habían perdido en la montaña terminó convirtiéndose en una de las búsquedas más conmocionantes de la historia argentina.

Durante días, policías, bomberos, soldados, baqueanos, vecinos, familiares, periodistas, perros y helicópteros recorrieron las Altas Cumbres. La búsqueda se desarrolló bajo condiciones meteorológicas extremas.

El **29 de septiembre**, seis días después de la desaparición, un baqueano divisó entre la nieve un pequeño trozo de tela roja. Poco después fueron encontrados los cuerpos de los cuatro niños. Las primeras informaciones señalaron que habían muerto por congelamiento.

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## La pregunta que quedó durante décadas

Desde el comienzo hubo una pregunta que no encontró una respuesta satisfactoria:

**¿Por qué cuatro niños tan pequeños habían decidido abandonar un establecimiento ubicado en plena montaña?**

Durante años predominó la explicación de que simplemente se habían perdido.

Pero más de dos décadas después apareció un testimonio que modificó sustancialmente la reconstrucción del caso.

**Carlos Domínguez**, un exalumno del colegio que había escapado junto a los cuatro niños aquel 23 de septiembre, contó públicamente que él también había participado de la fuga, pero decidió regresar. Según su relato, la decisión de los chicos estaba relacionada con los malos tratos que recibían en el establecimiento.

El periodista cordobés **Sergio Carreras**, de *La Voz del Interior*, investigó posteriormente aquella historia y publicó el libro *Los niños de hielo*, editado en 2012. La investigación reconstruyó no solamente la tragedia de 1986, sino también los testimonios que aparecieron muchos años después sobre las condiciones que atravesaban los menores internados.

## Denuncias de malos tratos y abusos

La investigación posterior incorporó testimonios de exalumnos que denunciaron **castigos físicos y distintas formas de maltrato** dentro de la institución.

También surgieron denuncias sobre **presuntos abusos sexuales**.

Este aspecto requiere especial cuidado: esas denuncias forman parte de testimonios y de investigaciones posteriores, pero no corresponde presentar cada una de ellas como un hecho judicialmente probado.

La repercusión de la investigación periodística llevó, años después de la tragedia, a que la Justicia investigara las condiciones existentes en el establecimiento. Según las reconstrucciones publicadas, se incorporaron testimonios de exalumnos y se realizó un allanamiento.

El paso del tiempo constituía, naturalmente, una enorme dificultad para determinar responsabilidades por hechos ocurridos en 1986.

## Un quinto niño sobrevivió

La historia tiene además un protagonista que durante años permaneció prácticamente fuera de la atención pública.

Era **Carlos Domínguez**, el quinto alumno que había salido junto a los cuatro niños.

Domínguez decidió regresar al establecimiento mientras los otros continuaron su camino.

Décadas después contó que aquella decisión le permitió sobrevivir.

Su testimonio fue uno de los elementos que permitió reconstruir la fuga desde una perspectiva diferente a la explicación inicial de una simple pérdida en la montaña.

## Una búsqueda que paralizó al país

Durante aquellos seis días de septiembre de 1986, la tragedia ocupó las primeras páginas y los espacios centrales de los medios argentinos.

Miles de personas participaron directa o indirectamente de la búsqueda.

Las fotografías de archivo de **Carlos Alberto Cortéz, de*****La Voz del Interior***, conservan imágenes de aquel enorme operativo desplegado en las Altas Cumbres.

En 2018, policías que habían participado de aquella búsqueda instalaron una **cruz de hierro y una placa** en el lugar donde fueron encontrados los niños, como homenaje a las víctimas.

## Cuatro nombres que no deberían perderse

Cuarenta años después, la tragedia de los “niños de hielo” sigue teniendo dos dimensiones inseparables.

Por un lado, está la tragedia concreta de **cuatro niños que murieron en las montañas cordobesas después de quedar atrapados por una tormenta de nieve**.

Por otro, están las preguntas que surgieron posteriormente acerca de **por qué decidieron escapar, qué condiciones atravesaban los menores internados y qué hicieron —o dejaron de hacer— las instituciones responsables de su cuidado**.

La historia también deja una enseñanza periodística: algunas respuestas pueden tardar décadas en aparecer.

Los nombres de aquellos cuatro niños fueron **Mario Oliva, Claudio Gil, Luis Peralta y Cristian Rodríguez**.

Tenían 9, 9, 11 y 11 años.

Hoy, a 40 años de aquella fuga, sus nombres vuelven a aparecer para recordar una tragedia que comenzó con cuatro chicos caminando por las Altas Cumbres y que todavía plantea preguntas sobre la protección de la infancia, las responsabilidades institucionales y el silencio que durante años rodeó aquella historia.

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