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LARRAMENDY (Pehuajó): EL PARAJE ABANDONADO QUE ESCONDE OSCUROS SECRETOS ENTRE SUS RUINAS

Una iglesia devastada, una vieja estación ferroviaria, una escuela derrumbada y un pasado religioso que alimenta el misterio. Visitamos uno de los lugares más inquietantes de Pehuajó.

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Hay lugares donde el tiempo parece haberse detenido. Otros, en cambio, parecen haber quedado atrapados en una historia que nadie se atreve a terminar de contar.

Larramendy es uno de ellos.

En el partido de Pehuajó, entre caminos rurales y una inmensidad silenciosa, sobreviven las ruinas de un paraje que alguna vez tuvo una historia marcada por la fe, la presencia de religiosos y la esperanza de una comunidad que finalmente desapareció.

A comienzos del siglo XX, Doña María Larramendy viuda de Bellocq impulsó la construcción de una iglesia y una abadía. En 1912 llegaron los monjes y comenzó una experiencia religiosa que, apenas doce años después, terminaría abruptamente. En 1924, los religiosos abandonaron el lugar. Décadas más tarde, el ferrocarril también dejaría de pasar.

Pero ¿qué quedó realmente detrás de aquel abandono?

En nuestro recorrido documental ingresamos a la vieja estación de trenes, donde encontramos una escena tan inesperada como conmovedora: un pequeño pichón de paloma, con sus patas y alas deformadas, sobrevivía gracias a los cuidados de su madre. Una imagen de vida en medio de un paisaje donde todo parece condenado a desaparecer.

Pichón de alas extendidas en manos cuidadosas

También recorrimos la antigua escuela, con sus techos desplomados, paredes destruidas, un pequeño patio y un aljibe cuya agua permanece inmóvil entre las ruinas.

Explorador ante las ruinas cubiertas de musgo

Sin embargo, el momento más perturbador llegó al ingresar en la enorme iglesia abandonada.

Un edificio devastado, saqueado y cubierto de polvo. Altar, imágenes religiosas, velas y pequeños santuarios improvisados entre paredes deterioradas. Los sótanos destruidos, los espacios vacíos y una cruz que todavía permanece firme en lo alto conforman un escenario que parece salido de una película de terror.

Fotógrafo capturando un altar de ladrillo

En el lugar circulan relatos, creencias y versiones sobre posibles rituales, presencias extrañas y fenómenos que algunos visitantes aseguran haber experimentado. Historias que se mezclan con el abandono, la oscuridad y el misterio de un pasado que todavía despierta preguntas.

¿Son solamente leyendas alimentadas por la imaginación? ¿Qué llevó a los religiosos a marcharse? ¿Qué secretos quedaron sepultados entre los muros de aquella iglesia? ¿Qué sucede cuando cae la noche sobre Larramendy y el silencio vuelve a apoderarse de sus ruinas?

Ventana rota en una cúpula en ruinas

No tenemos respuestas para todos esos interrogantes. Pero estuvimos allí. Caminamos entre sus restos, atravesamos sus espacios abandonados y registramos imágenes de un lugar que parece resistirse a desaparecer.

Larramendy. Un paraje donde el tren dejó de pasar, la comunidad desapareció y el misterio continúa.

Mirá nuestro documental. Un viaje al corazón de las ruinas, la historia y el terror de un lugar que parece guardar mucho más de lo que muestra.